Teoría del Precio
En los anteriores capítulos, hemos expuesto que la determinación del valor económico de un bien está influenciado por las necesidades presentes y futuras de los agentes económicos. Al contrario que otros autores que definen la formación del valor de un bien en función de la cantidad de fuerza laboral necesaria en la producción de un bien, y que éste, es intercambiado por otro bien dentro del mercado cuyo valor es el mismo que el otro bien sujeto a dicho intercambio.
El precio en un mercado libre
En primer lugar, cabe decir que el precio de un bien, tanto si se trata de un mercado libre o monopolista, oscilará entre los límites establecidos por los agentes sujetos al intercambio. Ésto es, si un comprador A ofrece 60 celemines de trigo por 20 litros de leche y otro comprador B ofrece por esa misma cantidad de leche 90 celemines de trigo, el precio se moverá en una horquilla de entre 60 y 90 celemines de trigo.
Lo mismo sucedería si en vez de haber un vendedor de litros de leche, hubiese dos o varios más. La cantidad de litros de leche a cambiar por los celemines de trigo cambiaría en función de la necesidad de celemines de trigo de cada vendedor. En definitiva, siempre hay una banda económica de oscilación del precio de un bien donde los distintos agentes económicos -vendedores y compradores- donde encuentran el carácter económico de la operación.
Para finalizar este apartado, en un escenario de libre competencia un oferente no puede determinar por sí solo reducir la producción de un bien para subir los precios del referido bien. Ésto es así, ya que la subida del precio sería absorbida en forma de beneficios para aquellos vendedores que no hayan reducido su oferta pero que sí se han visto afectados por la subida de precios debido a la reducción de oferta por un vendedor dentro del mercado.
Para ejemplificar lo anterior, si un vendedor decide reducir quemar los 300 kg de trigo de los 600 kg que posee en total para pasar el precio por kilogramo de trigo de 10 euros a 20. Otro vendedor que no haya reducido su oferta y siga manteniendo, por ejemplo, 500 kg de trigo obtendrá por ello 10.000 euros en vez de 5.000. Sin embargo, el oferente que decidió reducir su oferta en 300 kg sólo obtendrá por ello 6.000 euros en vez de los 12.000 que planeaba lograr.
El precio en un mercado monopolista
Dentro de un escenario monopolista no es encontramos con que sólo tendremos un solo oferente y más de un comprador. Es decir, el oferente obtendrá beneficios extraordinarios al acaparar todo el mercado jugando con la producción de oferta que le permita fijar unos precios que más se acerquen a la meta deseada. Por poner el mismo ejemplo que Menger, veáse la siguiente tabla:
Tabla 1
En la Tabla 1, se puede apreciar como el comprador B1 está dispuesto a pagar por un caballo 80 celemines; B2, 70 celemines; B3, 60 celemines y así sucesivamente.
Imaginando que el vendedor quiere poner a la venta un caballo, parece obvio que el precio va a moverse entre 70 y 80 celemines de trigo: pues B1 no estará dispuesto a pagar más de 80 pero tampoco menos de 70 ya que B2 entraría en juego y podría quitarle el caballo. Sin embargo, si el vendedor ofrece al mercado 3 caballos se puede observar a tenor de la Tabla 1 que el precio oscilará entre 60 y 70 celemines de trigo. B1 podría hacerse con dos caballos y B2 con un caballo.
En definitiva, la oferta va a determinar la formación del precio. La necesidades de los agentes marcarán la producción del bien, pues si produce en exceso, el vendedor incurriría en pérdidas. No obstante, la conclusión final sería que el monopolista buscará ofrecer al mercado una cantidad que le permita maximizar los beneficios.
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