La tinta de la información
Ayer se celebró el funeral por las víctimas del accidente y no asistieron ni Óscar Puente ni Pedro Sánchez. Sí lo hizo el Rey. El motivo de su ausencia parece evidente: el temor a sufrir un “Paiporta 2.0” y a que las víctimas volviesen a retratar la desvergüenza del presidente del Gobierno.
Ni Pedro Sánchez ni Óscar Puente han tenido la entereza moral de acudir al funeral católico de las víctimas; sencillamente, porque carecen de ella. El ministro Puente ha comparecido hoy en el Senado para no decir absolutamente nada relevante. Eso sí, su lucha contra los llamados “bulos” parece incansable.
«Saber es mejor que imaginar» ha sido una de las frases que quedarán para el recuerdo entre los españoles tras el terrible accidente ferroviario ocurrido en Adamuz. Llamó la atención como la víctima, al mismo tiempo que lo decía, miraba a la vicepresidente Montero.
Ni Pedro Sánchez ni Óscar Puente han tenido la entereza moral de acudir al funeral católico de las víctimas; sencillamente, porque carecen de ella. El ministro Puente ha comparecido hoy en el Senado para no decir absolutamente nada relevante. Eso sí, su lucha contra los llamados “bulos” parece incansable.
Ha querido despertar lástima entre los españoles afirmando que “ha dormido sólo tres horas”, recordándonos inevitablemente la ya mítica frase de su jefe, Pedro Sánchez: “Son las cinco y no he comido”.
España está harta. La sociedad española ha manifestado en multitud de ocasiones que este Gobierno no la representa, pero sus responsables continúan empeñados en prolongar una legislatura agónica, tétrica y funesta, marcada además por la corrupción.
España sufre una oleada continua de saqueos por parte de sus gobernantes, pero ahora nos encontramos en una escala distinta: esa corrupción nos ha costado vidas. Esta situación es insostenible y no puede prolongarse ni un minuto más.

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