La tinta de la información
E l PP y Vox han obtenido más del 55 % de los votos en Castilla y León. Han arrasado al bloque de la izquierda que, a pesar de que el PSOE ha absorbido los votos de Podemos, no suma lo suficiente para liderar un cambio en la comunidad leonesa.
El PP lleva gobernando en esa comunidad 39 años y todo parece indicar —si Vox no lo impide— que volverá a formar gobierno. Vox, por su parte, empieza a subir moderadamente, ya que los votantes penalizan que no llegue a acuerdos con el Partido Popular por negarse continuamente a asumir la responsabilidad política que los votantes le han otorgado.
La siguiente parada electoral: Andalucía. Antes de las elecciones andaluzas de junio, ya se habría tenido que formar gobierno en Extremadura por imperativo legal, a no ser que se convoquen automáticamente nuevas elecciones al no haberse formado un gobierno.
Veremos si Vox empieza a asumir su papel en los diferentes gobiernos. No vale ninguna excusa. Los votantes pueden penalizarlo, pues nadie vota a un partido que se niega a gobernar continuamente. Si de verdad quieren cambio, deben sentarse a negociar con los de Feijóo.
En definitiva, los resultados de Castilla y León muestran que la responsabilidad política es ineludible. La legitimidad que otorgan los votos debe traducirse en acción; quienes se resistan a asumirla corren el riesgo de perder credibilidad y apoyo. La política no es solo ocupar escaños, sino responder a las expectativas de quienes confían en un proyecto de cambio.

Comentarios
Publicar un comentario