EDITORIAL marzo 3, 2026: Pedro Sánchez se queda solo, también, en el ámbito internacional

       

   La tinta de la información


        spaña tiene un Gobierno presidido por un ególatra peligroso que no cuenta con apoyos suficientes para seguir adelante en su afán de destruir lo que queda de España.


       La semana pasada perdió dos votaciones en el Congreso que volvieron a evidenciar la debilidad aritmética del Ejecutivo. Sin embargo, Sánchez parece no cejar en su empeño de continuar gobernando, porque “quiere y va a gobernar con o sin Parlamento”.


      Ahora, internacionalmente, España vuelve a quedar en un segundo plano tras lo sucedido en Irán. Pedro Sánchez es único en su postura de apoyo a terroristas, mientras que el sentido común del resto de dirigentes internacionales ha respaldado la caída de dos tiranías en lo que llevamos de año: Venezuela e Irán.


      En el editorial de ayer hicimos mención al nuevo orden mundial que ha puesto fin al mundo “woke” y al radicalismo izquierdista. Por eso, si España no quiere quedarse atrás, es imperioso cambiar la clase dirigente de la nación.


      España no puede permitirse más improvisación, más aislamiento ni más decisiones guiadas por la soberbia. La estabilidad institucional, el respeto a la voluntad parlamentaria y la defensa firme de los intereses nacionales deberían ser los pilares de cualquier Gobierno responsable. De lo contrario, el país seguirá perdiendo peso, credibilidad y oportunidades en un contexto internacional que no espera a nadie.

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