La Escuela Austriaca de Carl Menger (I)


La Teoría General del Bien

Me hallo en estos momentos leyendo Los principios de economía política de Carl Menger, fundador de la escuela austríaca de economía. En su primer capítulo escrito bajo el título La Teoría General del Bien, Menger analizó el valor de un bien y cómo éste varía de valor dependiendo de las necesidades humanas surgientes en cada momento presente o futuro. 

Para llegar a la conclusión anterior, Menger distribuyó los bienes por órdenes superiores o inferiores. Los bienes de orden superior son aquéllos que se necesitan para producir un bien de primer orden, véase, con un ejemplo del propio autor,  una barra de pan en un consumidor final. Siguiendo con el ejemplo del pan, un bien de orden superior de segundo orden sería el panadero; de tercer orden, la harina, levadura, etc.; de cuarto orden, el trigo y de quinto orden, el terreno donde se cultiva el trigo. En cualquier caso, los bienes que satisfacen una necesidad o grupo de necesidades son los inmediatos, mientras que los que necesitan ser transformados para satisfacer dichas necesidades son lo mediatos, ambos denominados así por economista Carl Menger. 

No obstante, pues el autor autríaco dejó claro a lo largo de su obra (siguiendo con el ejemplo anterior) como la barra de pan carece de valor si, de repente, la población dejara de consumir pan o si, por el contrario, faltasen algunos de los bienes complementarios o intermedios de orden superior necesarios para producir el pan, en cuyo caso, no habría valor final al no disponer del bien final propiamente dicho. Al no tener disponibilidad de todos los bienes complementarios, aquéllos de los que sí gozamos de disponibilidad perderían su valor al no poder producir con ellos. Sin embargo, esta situación última se podría remediar empleando lo bienes intermedios de orden superior en producir otra cosa, aunque es evidente que se perdería por el camino otros bienes inferiores que no serían necesarios en producir el otro bien. 

Para finalizar este primer artículo de ensayos de la obra de Menger, quiero dejar escrito una correción que hizo Menger al pensador liberal, Adam Smith, a propósito de la división del trabajo. Adam Smith dejó claro en La riqueza de las naciones como en una tribu la división del trabajo entre cazadores, pescadores, recolectores, etc., haría al grupo disponer de una gran cantidad de bienes que pueden intercambiar entre ellos dadas las necesidades de cada miembro. A ello Carl Menger añadió, haciendo una pequeña enmienda, que la división del trabajo acompañada de innovación tecnológica también puede provocar el aumento exponencial del bienestar de la tribu. Porque, como dejó escrito el pensador austríaco, no es lo mismo ir a cazar con una lanza que con un arco y flechas. 


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