Misiva a la Ciudadanía: caza de brujas contra los periodistas



El 21 de septiembre de 2025 se produjo un intenso debate público entre el corresponsal de ABC y COPE en La Casa Blanca, David Alandete, y el presentador de La noche en 24 horas, Xabier Fortes, a través de la red social X. Comenzó con la crítica, por parte de Alandete, de la falta de neutralidad del señor Fortes por publicar en su perfil de esta red social "Qué sabia es la naturaleza", ante un vídeo en el cual se ve a un caballo defecando justo cuando pasa por delante del presidente de Estados Unidos. 

Durante el intercambio de publicaciones, Fortes atacó personalmente al periodista de ABC y COPE aludiendo a su despido del diario El País, y acusándole de "intentar haberse cargado este periódico como Trump hace con la democracia en EEUU y el orden internacional". 

Este debate puso en el disparadero de todos los medios, regados con dinero público de todos los españoles, al periodista David Alandete, insultándole por hacer nada más y nada menos que su trabajo. Es decir, preguntar al presidente norteamericano por las noticias de posibles sanciones a España por el incumplimiento de llegar al 5% del PIB (Producto Interior Bruto) en gasto en defensa, tras haberlo firmado Pedro Sánchez. 

Óscar Puente, ministro de Transporte, acusó al periodista de querer dejar mal a España con esta pregunta, como si EEUU no supiese ya quién es Pedro Sánchez y, sobre todo, su verdadero embajador en Caracas, Zapatero. A esta infamia, le siguieron varios compañeros de profesión quienes también acusaron de imparcialidad al corresponsal. De hecho, qué magnitud de gravedad no tendrá este asunto para que salga la APM (Asociación de Prensa de Madrid) a defender a Alandete de los ataques de ministros y compañeros periodistas. 

Todo lo anterior me lleva a la reflexión que hizo el tercer presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson, cuando dijo lo siguiente: "Yo prefiero tener Prensa sin Gobierno que Gobierno sin Prensa". Una concepción liberal de la política que pone el foco de atención en la noticia, afecte al partido político que afecte. No hay democracia sin prensa libre que fiscalice al político de turno, porque ello impide que la gestión pública de nuestro dinero sea buena, y no delictiva; como lamentablemente estamos viendo en las noticias todas las mañanas sobre los presuntos casos de corrupción del gobierno, PSOE y entorno político y familiar del presidente del gobierno. 

Todo ese estiércol que vierte la cúpula política izquierdista sobre todo aquel periodista que osa publicar una noticia que afecte negativamente a su doctrina tiene como resultado la caricaturaturización del periodista situándole en la "fachosfera", para después justicar las agresiones verbales e, incluso físicas. La sociedad merece un gobierno útil y no un gobierno de inútiles y desposeídos de moral. 

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