Misiva a la Ciudadanía: la semana trágica de Pedro Sánchez



Como bien es sabido, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá en el Senado por el "caso Koldo". Es el próximo jueves 30 de octubre de 2025. Es un hecho que el PP se enfrentará a un Pedro Sánchez con aires chulescos y un tanto desafiantes, que por otro lado, es el escape judicial del que algo tiene que callar. Si los de Feijóo saben tener paciencia pero también perseverancia en el orden del interrogatorio, lo que exige una preparación bastante consolidada del tema a tratar, pueden salir beneficiados a todos los efectos de la comparecencia del líder de la conocida como "banda del Peugeot". 

Es menester formularle al menos dos preguntas, que a mi juicio, son claves para entender si Sánchez estaba enterado de los sobres de dinero que iban de mano en mano, pero ninguna inocente, de dirigentes del partido socialista. La primera pregunta es si Pedro Sánchez, como secretario general del PSOE, ha cobrado alguna vez en efectivo y, de ser así, en concepto de qué. Esta es probablemente la más importante, porque el otro día en su entrevista en la cadena SER reconoció que "probablemente en alguna ocasión si ha podido cobrar en efectivo". La segunda pregunta es si sabe qué contenían las cincuenta maletas que Delcy Rodríguez dejó en Barajas, y si su contenido ha podido financiar al partido socialista como a él personalmente. Porque en esta última cuestión, cabe señalar que en el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la guardia civil dice que se desconoce la procedencia de ese dinero. 

Lo anterior es clave para entender el génesis del problema: la supuesta financiación en B del partido socialista. De hecho, si el presidente miente en sus respuestas, en caso de confirmarse que todo ocurrió de forma ilegal o irregular, deberá convocar elecciones de forma inmediata para situarse a un lado permitiendo a los españoles manifestarse a través de las urnas por la corrupción del partido de gobierno. Aferrarse al cargo no tendría ningún sentido lógico y lo único que podría ocasionar es una erosión de la democracia española poniéndola aún más en peligro de demolición. Pero también tendría efectos negativos para el propio Sánchez, pues le tocaría al Tribunal Supremo actuar al seguir siendo aforado, dejando una malísima reputación internacional al ser España un país cuyo presidente del gobierno en ejercicio, por primera vez está imputado.

Personalmente, me interesaría saber también el motivo (o motivos, aunque los conocemos ya) de la destitución de Ábalos como ministro de Transportes y qué rumores sobre esta persona le llegaron a sus oídos para tomar tal decisión. Recordemos que cuando se hizo el cambio en el gobierno todavía no había explotado el caso en los medios de comunicación, aunque sí dentro de las filas socialistas. Especialmente, porque Carmen Calvo y Nadia Calviño sí sabían la vida noctámbula de Ábalos, a la sazón, ministro y secretario de organización del PSOE, por boca de su exmujer Carolina Perles. 

En definitiva el partido popular debe elaborar bien el orden de sus preguntas, y para ello es necesario que se conozcan bien todas sus declaraciones en el pasado porque pueden pillarle en alguna mentira o "cambio de opinión, y aprovecharse así de sus inconsistentes declaraciones para hacer ver a la ojos de la opinión pública que mentía y lo sabía todo desde el principio de la trama. 

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