E n el año 1978, la Guerra Fría entre el bloque occidental y soviético parecía estancada, lo que hacía pensar que la situación internacional se alargaría «per secula seculorum». Sin embargo, en ese mismo año, Juan Pablo II fue elegido sucesor al trono de San Pedro, marcando el inicio del fin del régimen soviético.
Dada su influencia intelectual y moral en todo Occidente, los servicios secretos de la Unión Soviética —en concreto, la agencia de inteligencia KGB— se pusieron manos a la obra para intentar desactivar su mensaje. Uno de sus agentes reclutó a un hombre llamado Mehmet Ali Ağca, el autor del atentado que casi acaba con la vida del pontífice. Sin embargo, la fuerza natural de Dios imperó en todo momento y fue operado de urgencia con éxito. Pese a todo ello, su mensaje exhortando a la libertad de los pueblos se extendió por todo el mundo.
La siguiente figura en emerger dentro de la vida pública fue la de la política liberal Margaret Thatcher, quien se haría con el poder en el año 1979, tras la celebración de unas elecciones democráticas en Reino Unido. Sus primeras medidas fueron la supresión de derechos sindicales, bajada de impuestos y gasto público, la aprobación al uso de dos bases militares británicas por parte de Estados Unidos —alineándose internacionalmente, y de manera oficial, con Reagan— y otorgar un papel esencial a las empresas. Las políticas liberalizadoras permitieron al país crecer económicamente debido a la dinamización de su economía, traduciéndose en la creación de miles de puestos de trabajo. Estas medidas que implantó en Reino Unido estuvieron marcadas por la influencia liberal que supuso para Thatcher la lectura del libro Camino de Servidumbre, cuyo autor es Friedrich A. Hayek.
En 1980, se celebran elecciones presidenciales en Estados Unidos, siendo el vencedor de estas el republicano Ronald Reagan. Su unión política, moral y económica con Thatcher y Juan Pablo II precipitó la caída del Muro de Berlín en 1989. EE. UU. incrementó su gasto en defensa de forma exponencial para obligar a la Unión Soviética a hacer lo mismo y, pese a su debilidad económica, lo hizo.
La URSS entró en recesión económica tras el incremento de su gasto militar, obligando a Mijaíl Gorbachov a implantar medidas económicas austeras. Ésto no gustó nada al sector conservador del régimen y, por ello, dieron un golpe de Estado aprovechando el vacío de poder al estar su presidente de vacaciones. Finalmente, golpe acabó fracasando, pero Gorbachov inició la democratización del régimen mediante la división de sus repúblicas.
Cuando Occidente se une para defender la libertad individual de sus ciudadanos frente a los regímenes de terror, la paz prevalece. Para que haya paz, es necesario que la fuerza de las democracias impere en todo el mundo, siendo la referencia o la norma moral por excelencia la libertad y la defensa de sus valores que un día nos llevaron a formar un gran imperio común forjado bajo la defensa común de nuestras raíces.
Comentarios
Publicar un comentario